
La educación en población estudia también esas causas y consecuencias en el marco de otros modelos de sociedad y otros ecosistemas, a fin de facilitar la comprensión de las diversas opciones que tienen los individuos para considerar las cuestiones de población, en relación con diferentes estilos de desarrollo; esta acción busca la promoción de una conciencia crítica y de una capacidad de acción responsable sobre las interrelaciones existentes entre las cuestiones de población, los comportamientos individuales y los objetivos del desarrollo económico y social de un pueblo.
La educación constituye, de este modo, uno de los campos privilegiados de acción para la toma de conciencia de esa dialéctica permanente entre las fuerzas productivas y las fuerzas generativas de una sociedad , preguntándose en cada caso, de qué modo los comportamientos demográficos de un grupo humano reproductivos, migratorios, por ejemplo- afectarán en sentido positivo o negativo los valores y objetivos sociales aceptados y buscados en uno o en otro modelo de sistema social, y de qué modo dichos comportamientos afectarán las relaciones entre ese grupo y el ambiente que constituye su entorno.
En el campo general del nuevo dominio educativo cuyos alcances era necesario precisar, el Estudio Internacional acerca de la Conceptualización y de la Metodología de la Educación sobre Población ya citado, a partir de una encuesta aplicada a doscientos cincuenta especialistas de diversas regiones del mundo plantea la existencia de un consenso suficiente como para identificar los principales componentes de una definición de educación en población, al señalar que:
。 es parte del proceso de aprendizaje social;
es una educación centrada en problemas;
se ocupa de las interacciones relativas a fenómenos de población entre el individuo y las sociedades;
· está orientada específicamente hacia el mejoramiento de la calidad de la vida, presente y futura, en términos tanto sociales como individuales.
En cuanto a América Latina, la mayoría de las definiciones producidas, si bien retoman estos componentes, agregan ciertas características regionales que expresan otras ideas, vinculadas más concretamente con la propia realidad. Entre ellas, las siguientes tocan a la concepción filosófica que sustenta a la educación sobre población, a su campo de acción y a los lineamientos generales de su propuesta metodológica:
· considerar que el hombre es el verdadero promotor del cambio de sí mismo y de la sociedad en que vive;
· basarse en la idea de que la promoción de ese cambio debe hacerse crítica, libre y responsablemente, teniendo en cuenta el contexto histórico, socioeconómico y cultural y la multidimensional dad del fenómeno demográfico;
inscribirse en el marco de la solidaridad continental y en la necesidad de alcanzar una mayor justicia social, a través de un nuevo orden económico y social;
postularse como una acción orientadora que tenga en cuenta las especificidades nacionales;
· plantearse una relación constante entre el proceso histórico global y el aquí y el ahora;
· estudiar las interrelaciones entre los fenómenos poblacionales y el contexto socioeconómico y cultural, con una óptica integradora que requiere el concurso de varias disciplinas con un cierto grado de interacción de sus métodos y contenidos.
También a manera de ejemplo, es interesante consignar el aporte de un proyecto nacional (Universidad del Valle, Cali, Colombia), en este esfuerzo de conceptualización: la educación en población comprende las cuatro áreas siguientes: educación sexual, educación para la vida familiar y social, educación en demografía y educación en ecología, áreas de conocimiento relacionadas con valores individuales y sociales y con comportamientos que determinan las características de la población y las condiciones y modalidades del desarrollo nacional. La interdisciplinaridad deseada habrá de definirse progresivamente a partir de los esfuerzos individuales de enriquecimiento y de búsqueda en la apertura de cada disciplina. La educación en población trata de dar un carácter concreto a la enseñanza tradicional, para que se vuelva una contribución realmente dinámica en la realización integral del individuo como participante consciente y responsable en la elaboración de las pautas de formación humana orientada hacia la construcción de una convivencia armónica para las generaciones presentes y futuras.
Con base en lo anterior se puede decir que la educación en población abarca, en los proyectos latinoamericanos, cuatro campos interrelacionados de estudio: la dinámica de población, el ambiente, la sexualidad humana y la familia, considerados en su dimensión histórico social. La complejidad de los alcances que implica no puede, por lo tanto, encerrarse en el ámbito de la educación demográfica o de la educación sexual, ya que la educación en población no sólo se ocupa de la natalidad, de la mortalidad y de las migraciones en el nivel macro social (el ecosistema natural y la sociedad) y en el nivel micro social (la familia y el individuo), sino que se interesa particularmente en comprender las formas de regulación y de equilibrio que se establecen entre ambos niveles; equilibrio en el que la retroalimentación o feedback juega un papel decisivo al proporcionar la información necesaria sobre los resultados de una acción ya sea en el campo demográfico, como en el económico, político o social, a los efectos de poder realizar las correcciones requeridas en el sistema para su buen funcionamiento.

