La educación en población 

Posted by:

|

On:

|

La educación en población ofrece un fecundo campo de acción en ese aspecto, ya que, al colocar el acento sobre el conjunto de elementos interrelacionados que inciden en la dinámica poblacional en un momento dado, propone una ruptura de los modelos de aprendizaje enclaustrados, alentando el cambio hacia nuevos dominios educativos concientizadores de la realidad circundante. Un cambio que, sin embargo, el docente tendrá que ponderar cuidadosamente, combinando sus aportes con las necesidades y las posibilidades que le ofrece su medio, en un proceso paulatino hacia formas crecientes de madurez tanto metodológicas como conceptuales no sólo en cuanto a la educación sobre población, sino también en la relación educando educador y en particular en cuanto a la función que cumple el sistema educativo con respecto a la sociedad.

No se debe, sin embargo, dejar de alertar con respecto al peligro que entrañaría el hecho de que, llevados por el entusiasmo del cambio de óptica que implica, se convirtiese a la nueva metodología en un dogma sustitutivo. Si bien es necesario abandonar el planteamiento aristotélico de simplicidad y univocidad al encarar el estudio de la estructura de la educación sobre población especialmente en el dominio curricular no hay que caer en el error opuesto, es decir, convertirla en una mezcla de elementos sin ninguna coherencia. La unidad de la educación en población, por lo tanto, debe ser semejante a la de un mosaico o de un vitral, donde la casi caótica diversidad de sus elementos, basados en una red de relaciones recíprocas, terminará por producir un todo altamente organizado.

Tal como se ha visto anteriormente, los modelos transferibles a distintos sistemas presentan una trampa a la que hay que estar atentos para tratar de evitarla: el creer que la construcción misma del modelo de análisis es el objetivo último de la tarea emprendida, y no el punto de arranque para una acción reflexiva sobre la realidad, una realidad con la que habrá que comparar el modelo permanentemente, para no falsearla, respetando así su característica de eje primordial sobre el que se basará el planteamiento educativo que se propone. Edgar Morin señala que demasiada unificación corre el riesgo de convertirse en simplificación abusiva y luego en idea fija y en receta para pensar. Es decir que, más que una metodología con marcada tendencia formalista, el enfoque sistémico interdisciplinario que se propone para la educación en población constituye un marco de referencia dinámico, organizador de los conocimientos a medida que se los va adquiriendo.

La integración y la recomposición permanente de este marco estará en estrecha vinculación con los datos que proporcione la realidad poblacional estudiada en sus aspectos macro y micro sociales ya que, tal como hemos consignado reiteradamente, tanto los fenómenos poblacionales como los ambientales se hallan relacionados con el desarrollo social y tecnológico, y con los grupos sociales y sus necesidades, requiriendo por lo tanto una visión integrada del problema. Para alcanzar esta visión integrada, Moroni propone comenzar con la comprensión directa de lo que pasa en el propio territorio, en la propia comunidad: una posibilidad concreta para introducir la metodología sistémica interdisciplinaria en los programas escolares consistirá, entonces, en volver materia estudiable la misma vida cotidiana de los alumnos y de su medio familiar y social. Si bien este estudio intenta ser una síntesis abarcadora de los distintos aspectos concernientes a la educación en población, es indudable que su objetivo último es servir de base teórica para la confección de programas en ese campo.

En cuanto a ello, es importante tener en cuenta qué tipo de currículo y qué posibilidades de innovación ofrece la realidad educativa nacional a los efectos de que la introducción de la educación en población resulte viable en ese contexto. De acuerdo con esa realidad, los grados de integración podrán ser los siguientes, en una escala ascendente:

  1. Creación de un nuevo campo del saber, concebido en sí como sistema interdisciplinario (semejante a la ecología, por ejemplo), pero cuya integración en el currículo tendría el carácter de otra disciplina.
  2. La integración pluridisciplinaria de varias materias en un área de conocimiento centrada en la problemática de la dinámica poblacional. Los contenidos de esta área coordinarían los aportes que, sobre las cuestiones de población puedan dar las ciencias naturales (ecología, biología), las ciencias sociales (economía, historia, demografía, sociología, geografía), pero sin llegar a integrarlas estructuralmente. 

iii. La organización sistémica interdisciplinaria de los contenidos en donde las distintas materias que actualmente participan en el estudio de la dinámica poblacional, se fusionarían hasta encontrar un lenguaje, metodologías y objetivos comunes, sobre la base de un aprendizaje centrado en problemas, que dará importancia a la visualización de las relaciones entre el macro y micro sistema social, y a la transferencia del conocimiento hacia otras áreas de interés para el individuo, en su interacción con el contexto histórico cultural.

  1. La solución transdisciplinaria que supone una ruptura con los modelos tradicionales de organización del currículo por materias, tomando, en cambio, como eje, el desarrollo de las capacidades intelectuales, afectivas, y psicomotrices del individuo, en estrecha relación con su medio natural y social. La concepción general de este estudio de referencia se ha abordado con una óptica sistémica interdisciplinaria, cuyo hilo conductor, en última instancia, es una búsqueda dinámica de las relaciones estructurales que entrelazan a los distintos componentes de una situación poblacional determinada. Una búsqueda que se pretende continuar, a los efectos de lograr la reformulación de contenidos y técnicas educativas que posibiliten la construcción de espacios de aprendizaje propicios para un compromiso creador con la realidad personal y social, en el marco de una voluntad de cambio hacia un mundo más digno y más justo.