
Dentro del marco propuesto por el Plan de Acción Mundial sobre Población, ninguna de las variables demográficas puede ser aprehendida correctamente si no se la relaciona con una serie de derechos inalienables del individuo, en estrecho contacto con su medio: el derecho a una vida digna; a formar libremente su familia y a decidir sobre el número y el espaciamiento de los hijos; a un trabajo que le permita participar en el proceso de desarrollo soberano de su comunidad; al cuidado de su salud y a una vivienda adecuada; a los beneficios de la educación y de la información; a una justa distribución de la riqueza; al pleno goce dc los derechos humanos.
En los objetivos generales del Plan de Acción y a los efectos de despertar conciencia sobre las interrelaciones entre población y desarrollo, se planteó la necesidad de realizar una acción concreta en la materia, tanto a través de la información como de la educación. De acuerdo con esta nueva perspectiva, la educación en población intenta articular sus propuestas para el aprendizaje con un enfoque interdisciplinario del conocimiento, asociado a una comprensión sistémica de los fenómenos poblacionales en un contexto histórico y socioeconómico dado.
Este enfoque de la cuestión demográfica fue enfrentado por los gobiernos del Continente en la Segunda Reunión Latinoamericana sobre Población (realizada en México, en 1975), y ha servido de base a las acciones emprendidas por varios países de la región, tanto para definir sus políticas de población como para orientar sus programas educativos en esta área. El enfoque en cuestión orienta también las actividades de asistencia técnica y financiera que, en el área de población, desarrollan en América Latina las Naciones Unidas en general y la UNESCO en particular.
Por otra parte, es evidente que esta aproximación integral a la problemática demográfica es coherente con las formulaciones que, en el plano teórico, han llevado a científicos, epistemólogos y educadores a cuestionar la percepción sectorializada de la realidad y del individuo y, en consecuencia, de la división del saber en disciplinas enclaustradas. En el campo de la educación, este cuestionamiento pone de relieve el hecho de que el conocimiento por disciplinas yuxtapuestas no asegura al individuo una visión coherente de la realidad, ni alienta su posibilidad de actuar eficazmente sobre ella. Es así como nace la necesidad de desarrollar formas de conocimiento que permitan lograr una percepción integrada de la realidad natural y cultural en la que viven los grupos humanos y, en consecuencia, una práctica social por parte de los mismos fundada en una clara concepción del mundo.
Como respuesta a esta necesidad, han surgido en el ambiente educativo nuevos enfoques integrales del aprendizaje, tales como la Educación para la Paz, la Educación para el Desarrollo, la Educación en Población, la Educación Ambiental, etc., que, además, intentan responder, desde el campo del aprendizaje, a problemáticas fundamentales de nuestra época. Es por esta razón que, para la UNESCO, la actividad de Educación en Población que ella promueve y asiste constituyen una oportunidad para fomentar el mejoramiento de los objetivos, estructuras, contenidos y métodos de los sistemas educativos, a fin de acrecentar su funcionalidad en relación con las necesidades y posibilidades del sujeto de la educación, con las características del proceso de aprendizaje y con las exigencias del desarrollo científico y socioeconómico.
En este sentido, el Estudio de Referencia intenta servir de guía a los educadores de América Latina que se encuentren interesados en aplicar este nuevo enfoque pedagógico para analizar los fenómenos de población en sus realidades nacionales respectivas1. Es necesario aclarar que, tal como se la aborda en este trabajo, la educación en población, concebida en el marco de una metodología sistémica interdisciplinaria, al proponer un cambio de eje en la aproximación al objeto de estudio, intenta comprender los problemas en sus líneas fundamentales; al eliminar la redundancia de datos hace resaltar la nitidez de las relaciones. De este modo, los conocimientos no quedarán aislados en el marco de una materia, sino que se estructurarán en el contexto de una relación. Este enfoque, transferible a otros campos del conocimiento, constituye entonces una especie de metodología para establecer relaciones. La complejidad de elementos que, tal como se evidencia a lo largo de esta obra, interaccionan en una situación poblacional dada, hace que, paradójicamente, la aprehensión de esa totalidad compleja, reestructure una visión del mundo mucho más comprensiva y comprensible, sobre la cual será viable actuar con un mayor conocimiento y, por lo tanto, con una mayor responsabilidad.
Vale la pena insistir en que los planteamientos de este Estudio de Referencia están destinados, por una parte, a estimular un conocimiento integral de la cuestión poblacional en sí misma, y por otra, a proponer un enfoque educativo que, por sus alcances innovadores, implica necesariamente una renovación pedagógica abarcadora, que afecta tanto a los objetivos como a los contenidos y a los métodos de aprendizaje. No es posible comprender los fenómenos de población sin percibir las interrelaciones que los ligan a su contexto, en sus dimensiones socioeconómica, cultural, política y ambiental. La dimensión demográfica es un componente insoslayable en todo análisis de una realidad histórico social concreta: la mortalidad, las migraciones y la natalidad constituyen variables profundamente enraizadas en la dinámica no sólo de los sistemas socioeconómicos y culturales de los países, sino del ciclo vital década uno de los habitantes, de su familia, de su comunidad.

