
Las consideraciones que se hacen a continuación sobre el aporte del enfoque interdisciplinario y sistémico en la renovación educacional están enmarcadas, debido a los objetivos mismos de este Estudio de Referencia, dentro del análisis de la problemática socioeconómica y educativa latinoamericana. En la primera parte de esta obra, referente al proceso de desarrollo latinoamericano y a su debate actual, se analizan en detalle las características que este proceso ha tenido en la región y las tendencias que comienzan a tomar cuerpo como respuesta a los desequilibrios económicos y a los costos sociales que una interpretación marcadamente economicista de este proceso acarreó en los últimos decenios; no es necesario en consecuencia analizarlo a fondo en el marco de esta introducción; es suficiente recordar que, a nivel mundial no se concibe ya el desarrollo como una simple carrera para recuperar, en el plano económico, el retraso con respecto a las naciones más privilegiadas, sino como una actualización de las potencialidades propias de las sociedades en desarrollo y como una exigencia de distribución más justa de las riquezas en los niveles nacional e internacional. Este enfoque del desarrollo implica una participación activa de la población y ubica necesariamente al hombre como agente y finalidad del proceso mismo, el cual se concibe, además, como un proceso autónomo y endógeno por medio del cual una sociedad escoge libremente el modelo auténtico de lo que quiere hacer, en base a una clara y dinámica percepción de sus valores, de sus necesidades y de sus posibilidades de desarrollo.
Esta concepción centrada en los objetivos sociales de participación de todos los grupos de población en el esfuerzo de desarrollo y en la distribución de sus beneficios, respondiendo a un enfoque integral que articule los aspectos económicos, sociales y culturales fue refrendada y sirvió de base a la reflexión que, sobre el rol de la educación en el contexto del desarrollo, efectuaron los Ministros de Educación y Planificación Económica de Latinoamérica que participaron en una reciente reunión convocada por la UNESCO. A pesar de la diversidad de situaciones socioeconómicas y educativas de los países latinoamericanos y del Caribe, los problemas de la educación en la región, identificados en la citada reunión, pueden ubicarse en dos grandes categorías. La primera de ellas se refiere a los obstáculos encontrados para una real democratización de la oportunidad educativa: persistencia del analfabetismo, déficits en las tasas de escolaridad, altas tasas de deserción, desigual distribución de las oportunidades educativas, etc. El segundo grupo de problemas se refiere a la calidad y pertinencia de la educación: disfuncionalidad, por una parte, entre los contenidos y las necesidades sociales y económicas, y por otra, entre la organización de contenidos, las metodologías de aprendizaje, los procesos de evaluación y promoción de alumnos y los avances en las categorías del aprendizaje y en las técnicas educativas.
Reiterando que la educación no sólo resulta condicionada por el desarrollo, sino que ella puede y debe influir sobre el concepto y los objetivos de éste, los Ministros asistentes a la reunión consideraron que, frente a la problemática del desarrollo y de la educación en la región una política deliberada de real democratización de la educación debería ser adoptada e implementada a través de una acción prioritaria de alfabetización y de la incorporación de todos los niños y jóvenes a servicios educativos funcionales y eficientes; en este sentido, reiteraron que este esfuerzo debe dirigirse a asegurar un contenido actualizado de los programas, a superar el tratamiento desarticulado de las ciencias, a correlacionar éstas con la enseñanza de las ciencias sociales, a vincular mejor los conocimientos teóricos con sus aplicaciones tecnológicas, orientando la enseñanza hacia la comprensión y la solución de los problemas económicos y sociales que los países afrontan… y a la formación de mujeres y hombres críticos, responsables y creativos.
Es pues evidente que, a la luz de la reflexión de los responsables de la educación en América Latina, las dos grandes categorías de problemas mencionados están íntimamente relacionados al considerar la renovación de los sistemas de educación como una condición indispensable para su democratización. En efecto, cuando en educación se habla de democratización, se hace referencia en general, a tres niveles de la misma que, sin duda alguna, están relacionados entre sí. En primer lugar, democratización puede referirse a la amplitud del acceso de una población a su sistema educativo, formal y no formal. En este sentido, los problemas de democratización se relacionan con la necesidad de acrecentar la posibilidad de educación en grupos marginados, tales como los estratos socioeconómicos bajos, las mujeres, la juventud rural, las subculturas lingüísticas y étnicas, las minorías religiosas. Un segundo concepto de democratización se relaciona con la contribución de la enseñanza al mantenimiento y mejoramiento de las instituciones democráticas a través del impacto de la acción educativa sobre actitudes, disposiciones y comportamientos de los futuros ciudadanos. En este sentido, el problema que se plantea es cómo la acción educativa, en una forma directa o indirecta, influye en el desarrollo de valores e ideas que son importantes en diverso grado para promover una participación más responsable y eficaz de los individuos en una democracia. Finalmente, un tercer aspecto de la democratización se refiere a la temática de la participación de los diferentes estamentos educativos (profesores, alumnos, padres) en el gobierno y orientación de la educación en la organización interna del proceso de enseñanza aprendizaje.

