
A finales de los años 50, éramos ya conscientes de que el problema del bloque de 2 viviendas por escalera y planta había sido resuelto, que nos encontrábamos al final de una evolución. En la naturaleza cuando esto sucede, por ejemplo, con el tiburón o la libélula, la única disyuntiva es o repetir el arquetipo, perfecto, o empeorarlo. La primera investigación que se realizó fue sobre el principio de convertibilidad o ambiente único, la estancia se usa tan solo durante el día y los dormitorios únicamente por la noche. Cada zona es por lo tanto inútil la mitad del tiempo. Superponiéndolas podría reducirse la superficie total. Su organización se basa en la clara división de todas las actividades en dos grupos, simultáneas, que son comedor, estar, dormitorios, o aisladas que es cambio de vestido, aseo, siesta o enfermedad. Las segundas han de ser factibles en todo momento del día o de la noche sin transformación alguna. Las primeras se dividen sin superposición en el tiempo en dos funciones, que suceden típicamente día y noche, por lo que son acumulables en el espacio. No hay inconveniente pues en que la estancia se transforme por la noche en dormitorio. La única dificultad de proyecto estriba en realizar dichas transformaciones en elementos existentes en toda vivienda, sin necesidad de añadir extraños mecanismos.
Las realizaciones logradas en este campo, para el programa 3-6, oscilan entre el límite de 12 m2 de superficie total construida, según un prototipo ensayado por el Ayuntamiento de Córdoba; hasta 45 m2 realizados en bloques para “Wagon-Litts” en Madrid; pasando por un intermedio de 24 m2 para la vivienda rural de maestros, realizado masivamente por el Ministerio de Educación y Ciencia. Este camino tiene como inconveniente práctico el que la vivienda ha de darse necesariamente amueblada. Pensándolo bien llegamos a la conclusión de que era preferible usar el dinero del amueblamiento en aumentar el número de metros cuadrados y no en muebles. Pero la investigación de mínimos había sido un éxito.
Años más tarde fui invitado a un Sinposium sobre la vivienda en una Universidad de Nueva Orleans. Anthony Satchel, Director del Departamento de Desarrollo Urbano del Banco Mundial, que era ponente, había venido desde Washington para enfatizar el grave problema que la humanidad enfrentaba. Nos dio unas cifras, el máximo de ingresos que oficialmente la población oficialmente calificaba de pobre en Estados Unidos puede destinar a vivienda, supone 20 dólares/mes, es decir, 240dólares al año. Capitalizada esta renta a un interés social del 5%, resulta una masa de 4.800 dólares. Divida esta cifra por el coste mínimo del m2 de construcción, arroja un total de superficie construible con dicho capital de 300 pies cuadrados, es decir, una vivienda de 28 m2. Comprenderán con este absurdo de una vivienda de 28 m2 que este problema no tiene solución posible.
Entonces me cupo el placer de informarle que habíamos logrado hacer viviendas para familias de 6 personas con separación de padres, hijos e hijas durante la noche en solo 12 m2. Y aunque no era el caso, me atreví también a decirle que no podía comprender como en su país el talento de los arquitectos, y era el mejor de entonces, solo se destina a construir edificios singulares y no a mejorar las condiciones de la vivienda. Como es sabido, tan solo un 4% de las viviendas que son chalets de lujo tiene el beneficio de la arquitectura en dicho país. Estas son las plantas, Arriba, tienen la vivienda de 12 m2. Como ven esta es una perspectiva de la vivienda durante el día. La mesa, está en posición normal y cuenta además con un espacio aquí abajo. Un espacio de aislamiento para leer, para rezar, para ensimismarse, recibir alguna visita o sencillamente dormir la siesta. Hay una pileta que sirve tanto para lavarse como fregadero. Y luego una placa japonesa sobre la que hay una ducha, se puede abatir una rejilla y servir de ducha. Al llegar la noche la mesa se levanta hasta el techo. Se levantan también los respaldos de los sofás, convirtiéndose en literas. Luego, moviendo las puertas, la del armario se abre para cerrar ese espacio, la de la cocina hace otro tanto. Con lo cual quedan formados dos espacios como un coche cama, distintos, y entonces quedan construidas las 6 literas necesarias.
Para evaluar esta solución hay que considerar que en aquella época una buena parte de la población española carecía absolutamente de vivienda alguna. Yo he visto en algunos casos chozas donde tenían que dormir de cuclillas, porque no tenían suficiente superficie para tumbarse durante la noche en invierno. Era preciso aumentar rabiosamente la relación superficie útil a superficie construida. Las superficies comunes había que regalarlas. Se empezó por repasar la experiencia habida en los bloques de solo 2 viviendas por el plano que hemos visto anteriormente.

