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Ahora las profesionales también entran en ello. Hay diez veces más personas disponibles ahora que las que habla antes en la industria de construcción, pero las reglas del juego necesitan un pensamiento muy radical. Por ejemplo. no se puede hacer esto a no ser que se viva dentro del proyecto. Es una condición del contrato, si vas a trabajar en este programa tienes que vivir en estas casas, tienen que estar en esta zona. Se llama arquitectura comunitaria, incluso Rolph Hartelu ha descubierto que los diseños muy poco corrientes, si la gente normal está involucrada como en Hadtlme en Inglaterra va a aceptar unas formas de arquitectura muy extrañas sabiendo que se les ha pedido que estén involucrados en el proceso de conversión.
En una sociedad que siempre se ha enorgullecido de ser justa, de reponte, se ha dado cuenta que no puede dar soluciones de vivienda para toda su gento. Imaginémonos que hay que ir enseñando a los niños a poner ladrillos, involucrarles en una sociedad que cada vez se preocupa más por su gente joven. ¿Es muy raro que las sociedades anglosajonas tengan miedo de los niños, por qué?, porque no pensamos que los niños puedan contribuir en nada. No debe permitirse que esto continúe así. Toda la familia tiene que entrar involucrada en el proceso. Y lo crean o no los hombres que están en paro y son la mayoría son los que se asustan más, se escapan de estos proyectos, desaparecen, no se involucran.
Nos podemos preguntar que ocurre con todos estos constructores cuando han par minado con sus propias casas: Son los que facilitan o posibilitan que otros programas funcionan. Han construido sus propias casas con ladrillo o Instrumentos de segunda mano muy a menudo. han renovado sus propias casas antiguas y es una especie de nueva industria que surge para crear puestos de trabajo que la gente no pensaba que asistieran.
El tercer mundo no tiene layes ni burocracias sofisticadas que mantengan a la geme hacia abajo, el primer mundo si las tione. La experiencia anglosajona de decir a l gente que los expertos les pueden dar una solución es una experiencia muy muln. Esperemos que otros países no la adopten. Los inquilinos, la gente normal, son la Brblla de la participación. La participación no es una amenaza para los arquitectos, sino que les permite asociarse con la gente normal; les permite utilizar sus capacidades y su formación y sus estudios universitarios, y permite a los políticos y burócratas sobrevivir. Es un nuevo papel para los arquitectos. Es un nuevo papel para las administraciones en el Reino Unido. En los Estados Unidos se llama arquitectura comunitaria y lo hemos adoptado como la forma correcta de trabajar.
Mi última diapositiva para aquellos que les interese. He sido muy egoísta en esta charla, la mayoría de las diapositivas son más, pero voy a mostrarles la arrogancia de algunos arquitectos. Uno de los arquitectos más famosos, Le Corbusior, escribió un manual para las viviendas o para vivir que cito en mi libro “Lo bueno, lo malo y lo feo”. Un manual sobre cómo vivir en una de estas nuevas casas modernas. Y perdiendo perdón a todos los modernistas Le Corbusier era un gran arquitecto cuando diseñaba Ronchamp, Iglesias y conas a pequeña escala, sin embargo, era un desastre cuando ge trataba de viviendas sociales. En su manual escriba: “Tengan todas sus cosas en cajonag o en armarios, manténganlas fuera para que los suelos estén ordenados.
Cuando los arquitectos empiezan a decirle a la gente como tienen que vivir orientan disciplinarles para meterles en cajas, diciéndoles que no son partes del proceso sino que deberían ver lo que les dicen los tecnólogos. La arquitectura anglosajona está suavizando un cambio importante. Las viviendas anglosajonas han aprendido de las equivocaciones victorianas. que no preguntaron a los trabajadores ni a los usuarios lo que querían. Los nuevos victorianos da los años 1960, los burócratas, construyeron lo más rápidamente posible sin preguntar tampoco a nadie, diciendo: si construimos esto las va a gustar a ustedes usuarios. Construyeron siete millones de estas viviendas y muchas de ellas se están demoliendo hoy en día.
De cara al futuro hemos de reconocer, sobre todo lo que la existencia de este marco en política de vivienda, financiación adecuada, fiscalidad adecuada, ha permitido, y sobre codo una situación de los compradores que han mejorado su condición económica. Esto ha permitido, definir un marco de política y financiación adecuados, superar el problema de accesibilidad. Bajo cumplimiento en cuanto a los objetivos marcados en alquiler, y por lo tanto hemos dejado de cubrir el problema que tienen los segmentos con ingresos más bajos. y escasa incidencia del plan en poblaciones con más de 250.000 habitantes.

